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Duelo o cómo seguir viviendo sin él/ella.

A lo largo de nuestra vida seguramente sufriremos la pérdida de un ser querido, viviremos nuestro DUELO con pena, dolor, tristeza, ira, etc. El duelo es un proceso necesario que se da cuando alguien a quién queremos falleceduelo, es decir es una adaptación a la pérdida. No todos los duelos son iguales ni en duración ni intensidad. Depende de la forma de fallecer, quién es el fallecido (madre, padre, hijos, hermanos,etc). Con esto queremos decir que cada duelo es diferente y cada uno de nosotros lo vivimos de distinta manera.

Lo que sí es común en todos los duelos es una serie de tareas que se tienen que realizar para superar el proceso del duelo. Nosotras hemos puesto un orden pero esto no quiere decir que ese sea el orden, puede variar. Lo que si es cierto que para superar un duelo hay que realizar todas esta tareas.

1 TAREA: NEGACIÓN.

Siempre que se muere alguien se suele tener una sensación de que la muerte no es verdad, que no ha pasado. Incluso en el caso que la muerte haya sido esperada. La tarea en esta fase es aceptar que la persona está muerta. Que no va a volver a estar con nosotros, que no vamos a volver a verla.

Esta negación de la realidad se puede hacer de varias formas. Una forma poco común y llevada al extremo es convivir con el cuerpo del fallecido en casa sin notificar la pérdida, aquí la persona padece algún trastorno mental. Lo que no es tan raro es que se guarden las pertenencias del fallecido como si fuera a volver en cualquier momento. Esto es más frecuente en padres que han perdido un hijo y no tocan su habitación, la dejan tal y como estaba. Este proceso se llama MOMIFICACIÓN.

Otra manera de negación es la minimizar la pérdida, es decir negar la importancia de la misma, con verbalizaciones como “No lo echo tanto de menos”, “tampoco nos llevábamos tan bien”, “estoy a gusto sin él/ella”. En este caso lo que se hace a veces es destruir todos los objetos del fallecido. Es todo lo contrario a lo que se hace en la momificación.

Otros hacen “olvido selectivo”, se olvidan de lo que han vivido con él, de su cara, de lo que hacían juntos etc. Algunas personas no realizan esta tarea negando que la muerte sea irreversible. Se dicen frases como: “no estás muerto/a”, “no quiero que estés muerto/a”

Esta tarea lleva su tiempo, para facilitarla puede ayudar el funeral si la persona sobreviviente quiere hacerlo, ver el cuerpo del fallecido, poder asistir al entierro. Hacerle partícipe del proceso de despedida.

2 TAREA: TRABAJAR LAS EMOCIONES Y EL DOLOR DE LA PÉRDIDA.

dueloTodas las personas que han perdido a alguien cercano experimentan dolor. Este no es igual en todas las personas ni se manifiesta con la misma intensidad. No todos los procesos de duelo son iguales. Hay que reconocer este dolor y trabajarlo para que no se convierta en conductas disfuncionales.

La persona que ha sufrido una pérdida a veces piensa que la gente de alrededor está incómoda por su tristeza. Y muchas veces es así, se dicen cosas cómo “no llores” a él/ella no le gustaría verte triste, etc. Así la persona superviviente no expresa la tristeza, no siente, bloquea sus sentimientos. Muchas de ellas lo hacen pensando cosas positivas del fallecido, nunca las negativas (que como todo ser humano las ha tenido, lo que muchas veces se dice que no está bien hablar mal de los muertos). En esta tarea del duelo es cuando se puede abusar de alcohol y drogas para no realizarla. Otras personas en cambio deciden viajar a sitios que no les recuerden al fallecido y así tampoco experimentan la tristeza.

Hay que decir que si está tarea no se realiza con éxito. Posiblemente más a delante será necesaria una terapia para trabajar ese dolor que se ha estando negando. Hay que llorar, tenemos que expresar nuestra tristeza. Si lo demoramos más cuando necesitemos sacarla estaremos más sólos, los de alrededor no entenderán que nos encontremos tristes después de un tiempo, esto hará aislarnos, deprimirnos y nos resultará más difícil superarla.

3 TAREA: ADAPTARSE A UN MEDIO EN EL QUE EL FALLECIDO ESTE AUSENTE

Esta tarea consiste en aprender a vivir sin el fallecido. Ahora toca hacer las cosas que hacía esa persona que ya no está con nosotros. Aunque no solemos darnos cuenta hasta un tiempo después del fallecimiento. Cuando nos tenemos que enfrentar a alguna situación que el fallecido hacía (papeles del banco, arreglar alguna cosa en casa, deberes con los niños, sintonizar la tele, etc.).

En este caso el superviviente puede tener un sentimiento de inutilidad, incapaz de hacer esas cosas. Sobre todo si cuando intentamos hacer las cosas que hacía la persona que nos ha dejado fracasamos. No lo hacemos como ella, nuestra autoestima se nos puede ver afectada. La persona que no realiza esta tarea fomenta su impotencia (no sé hacer nada) no desarrolla habilidades de afrontamiento incluso aislándose de él (no se qué hacer si él/ella no está conmigo, no voy a salir solo/a, que pinto yo allí solo/a).

4 TAREA: RECOLOCAR EMOCIONALMENTE AL FALLECIDO Y SEGUIR VIVIENDO.

No consiste en olvidarse de la persona que se ha muerto, ni en que siga entre nosotros como si esduelotuviera viva. Hay a nuestro alrededor otras personas a las que querer, a las que darlas nuestra amistad. No nos podemos mantener apegados a la persona que se ha muerto. Hay que formar otros nuevos apegos o mantener los que tenemos. Tenemos amigos, hijos, hermanos, padres, a los querer. La persona que ha fallecido siempre la recordaremos. Pero esto no significa que ocupe todos nuestros sentimientos. Para muchas personas es la tarea más difícil de lograr.

Ya hemos dicho que todos los duelos no son iguales. Ni podemos decir cuánto tiempo dura el duelo puede ser meses o años. Nunca se olvida del todo a la persona fallecida. Pero como se dice en la 4 tarea hay que seguir viviendo. Y si ves que te está costando superar la pérdida no dudes en acudir a un especialista. Si se realizan estas 4 tareas estaríamos hablando de un duelo normal, en otro artículo nos centraremos en el duelo patológico.