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Obesidad. ¿ Por qué fracasan las dietas?

¿Se debe pensar que los únicos causantes de la OBESIDAD es la falta de ejercicio o comer demasiado? La respuesta es NO. En este artículo vamos a explicaros que hay otros factores que son los causantes de la obesidad. Factores a los que no se les presta atención y que en numerosas ocasiones son los causantes de que las dietas no funcionen. Estos factores a los que nos estamos refiriendo son: HABITOS AUTOMÁTICOS que se realizan al comer y FACTORES PSICOLOGICOS O EMOCIONALES.obesidad

 

Cuando comemos tenemos automatizadas una serie de conductas, la mayoría de las veces no nos damos cuenta. Están tan arraigadas en nosotros que nos resulta muy difícil cambiarlas. Estos hábitos están íntimamente ligados a las emociones. Muchas veces volcamos ansiedades, frustraciones etc., en la comida. Muchas dietas tendrían más éxito si se tuvieran en cuenta estos aspectos. Y se desligaran ciertas emociones a la conducta de comer. ¿Quien no ha calmado un estado de ansiedad comiendo? ¿Y a que no ha comido una ensalada? No, seguro que se ha comido un bollo, unas patatas fritas, etc., alimentos que adelgazar, no adelgazan.

Es verdad que la dieta y el ejercicio son necesarios para perder peso, pero muchas personas se quejan que una vez que dejan la dieta y el ejercicio vuelven a engordar. Y hasta a veces cogen más kilos que los que tenían.

¿Por qué? A veces es porque hay hábitos y factores psicológicos que no cambiamos a la hora de comer y se vuelve a engordar.

Según un estudio, el 90% de las personas que dejan una dieta recuperan el peso anterior. Estamos en una época en la que es muy importante la imagen física, el tener el peso ideal. Y esto es un caldo de cultivo para que proliferen numerosas dietas milagrosas (que de milagrosas tienen poco), numerosos gimnasios, productos dietéticos (que no siempre son saludables) que a la vista está que no son tan efectivos como proclaman: ya que cada vez hay más obesos. Hasta la OMS  ha declarado la obesidad como una pandemia.

Ya hemos dicho que la mayoría de los tratamientos de la obesidad se basan en el EJERCICIO Y LA DIETA. Pero hay obesidades en las que las causas de las mismas son factores psicológicos, sociales, familiares, emocionales. Es en estos casos en los que si no se tratan estos factores, la obesidad no desaparecerá. Con esto no queremos decir que en todas las obesidades se den estos factores, pero en muchas sí. Hay quien dice que hay tantos obesos como obesidades. Así que no se puede afirmar que exista una personalidad del obeso. Pero sí que suelen ser personas con sentimientos de inferioridad o baja autoestima.

Muchos obesos no saben distinguir la sensación de hambre de otras emociones. Así que a veces sienten ansiedad, estrés, frustración, aburrimiento calman esas sensaciones comiendo. Y volvemos a repetir que suelen comer alimentos saciantes, que precisamente no se caracterizan por sus bajas calorías.

¿Existe una personalidad del obeso?

Ya hemos dicho que no existe una personalidad del obeso, pero sí que a veces el obeso tiene una personalidad adictiva en las que la droga es la comida. Tienen dependencia de la comida, aunque esta no contenga sustancias adictivas.obesidad

 Hemos dicho que las emociones pueden afectar al sobrepeso, pero no menos cierto que el sobrepeso también afecta a las emociones y en muchos casos constituye un círculo vicioso “ Cómo estoy gordo no me gusto, me siento mal y para sentirme mejor como y también lo hago porque no me gusto”. Y la sociedad no ayuda a que estos sentimientos desaparezcan, es una sociedad hostil a las personas gordas, estas personas no se sienten cómodas en esta sociedad. No queremos decir que todas las personas obesas son infelices o no están a gusto consigo mismas, al contrario las hay que son muy felices por como son.

El detectar las causas emocionales de una obesidad es muy difícil, la mayoría de las personas como  obesidad no reconocen estas causas creen que  están gordas porque comen mucho, no hacen dieta o porque tienen cierta predisposición biológica (siempre he estado gorda, mi familia hay mucha gente gorda, etc.).

A continuación vamos a enumerar brevemente una serie de causas psicológicas o emocionales que influyen o puede ser la causa  de la obesidad.

  • Tensión, estrés, ansiedad. Hay personas que cuando están nerviosas creen tener la sensación de hambre. Que hace que vayan a la nevera a comer o picar entre horas. Luego se sienten más culpables y tienen  más ansiedad que las hace volver a comer.
  • Ira, cólera, miedo. No son las más frecuentes, pero hay que tenerlas en cuenta. El patrón es como en las anteriores. Se come para calmar la emoción.
  • Inseguridad frente a los demás,frustración,insatisfacción,culpabilidad,soledad… Que hace que a veces vayamos a la nevera o despensa y cojamos algo que nos sacie, que sea de consumo inmediato. Casi nunca nos preparamos una ensalada sino que al contrario comemos alimentos que suelen engordar, bollos, chucherías, patatas fritas, comida precocinada… que tienen gran cantidad de calorías.
  • Hábitos adquiridos durante la infancia. Muchas veces cuando hemos sido pequeños y hemos llorado, nos han calmado dándonos de comer o comprándonos una chuche, así hemos aprendido a calmar nuestro malestar comiendo.
  • Manifestaciones depresivas.
  • Asociación de comida con situaciones.obesidad
  • Irregularidades con la sexualidad. Hay personas que tienen miedo a las relaciones sexuales o a la intimidad. Y se escudan en su obesidad para evitar estas situaciones (No le voy a gustar, estoy muy gordo/a). Otras veces es por la insatisfacción sexual que  se tiene que se satisface con la comida.
  • Utilizar la obesidad como excusa para no alcanzar ciertas metas. Se utiliza como pretexto para no realizar cosas que de otro modo no tendríamos más remedio que hacer.
  • Cómo forma de evasión. Se come para escapar de la vida rutinaria, de tomar decisiones, de pensar en problemas. Comiendo se olvida.

Nada

En todas las personas obesas se puede dar una, varias o ninguna de estas causas. Por eso a la hora de someternos a un dieta y que esta se efectiva habría que por lo menos considerarlas tanto la persona que se ha propuesto perder peso como el profesional que va a ayudarla.