Terapia de Pareja: Un lugar donde volver a ser equipo.
Las relaciones de pareja no siempre son fáciles. Lo que al principio era mariposas y mensajes bonitos, con el tiempo puede transformarse en silencios incómodos, discusiones sin final y esa sensación de estar hablando en idiomas distintos, a veces simplemente dejamos de escucharnos
Y es que nadie nos enseña a estar en pareja. Nos enseñan a sumar, a dividir, a conjugar verbos, pero ¿quién nos enseñó a hablar desde el corazón sin herir, a gestionar los enfados sin hacer una guerra, o a mantener el deseo cuando la rutina se instala en el sofá?.
Este no es un lugar para buscar culpables, sino para encontrar soluciones. No es un espacio donde os diré lo que tenéis que hacer, sino donde os ayudaré a descubrir cómo queréis seguir, juntos o por separado, pero siempre desde el respeto, la claridad y, si me dejáis, con alguna que otra sonrisa en el camino.
A veces las parejas no se rompen por falta de amor, sino por falta de herramientas.
Tenéis que entender que formáis parte del problema, pero también de la solución. Tener en cuenta que el comportamiento de uno va a influir en el comportamiento del otro. Si llegas a casa y ves a tu pareja enfadada, evidentemente tú te vas a comportar del mismo modo. Ambos pensaréis «ya estamos como siempre».
¿Cuándo puede ayudar la terapia de pareja?
- Cuando las discusiones son frecuentes y no se resuelven.
- Cuando la comunicación se ha roto o se siente superficial.
- Cuando hay distancia emocional o física.
- Cuando ha ocurrido una situación que ha dañado la confianza.
- Cuando el deseo sexual ha disminuido o se vive con dificultad.
- Cuando queréis fortalecer la relación o prevenir conflictos.
La terapia de pareja no es el último recurso. Es una oportunidad para reencontrarse y construir una relación.
Otros problemas en la pareja.
Algunas parejas se enfrentan a la rutina sexual. Todo es tan predecible que el deseo se queda dormido. Y otras veces, lo que realmente bloquea es el miedo a hablar de lo que se desea, de lo que no gusta, de lo que se sueña o incluso de lo que se fantasea (porque, sorpresa, el deseo no siempre es políticamente correcto, pero sí es legítimo).
También pueden aparecer otro tipo de problemas sexuales, como la falta de deseo, la disfunción eréctil, la anorgasmia o la eyaculación precoz, que hace que la pareja se resienta. Vais a sentir un rechazo por la insatisfacción sexual, que no siempre se manifiesta, ni se comunica. Cada uno va a vivir el problema sexual desde su perspectiva, alejándoos cada vez más.
En otras ocasiones, los celos, las infidelidades, la dependencia emocional, la inseguridad o incluso el consumo problemático de pornografía pueden empezar a hacer ruido en la relación, generando distancia o malestar.
Hoy en día, las distancias, los horarios complicados o incluso la comodidad de estar en casa ya no son un obstáculo para cuidar la relación. La terapia de pareja online permite que podáis trabajar en vuestra pareja desde donde estéis, sin perder profundidad, conexión ni calidad. Lo único que necesitáis es un espacio tranquilo, una buena conexión a internet y, por supuesto, las ganas de estar ahí, juntos.
