Síndrome de Solomon. El miedo a ir a contracorriente.

Todos nosotros buscamos la aceptación del grupo. ¿Pero qué pasa si tomamos decisiones o hacemos cosas para agradar al grupo o no destacar en él? Si hacemos esto, a lo mejor tenemos el SINDROME DE SOLOMON.

¿Qué es el SINDROME DE SOLOMON?

El síndrome de Solomon se caracteriza por miedo patológico a destacar en el grupo, así a veces no expresamos nuestras opiniones, cuando suelen ser contrarias a las el resto del grupo para no ofender a nadie ni para destacar. O tomamos decisiones que no son las que nos gustaría tomar, nos dejamos llevar por el grupo. Todos en muchas ocasiones no hacemos lo que nos apetece, pero cuando esto se produce en todas las ocasiones e incluso nos ponemos trabas para no hacer lo que queremos es cuando hablamos de Síndorme de Solomon

En nuestra sociedad está mal visto triunfar o destacar sobre los demás. El Síndrome de Solomon pone de manifiesto la falta de autoestima de quien lo padece, la excesiva importancia que damos  a lo que los demás opinen de nosotros. La poca confianza que tenemos en nosotros mismos. Al estar mal visto triunfar, ocultamos nuestras cualidades ante los demás, no sea que ofendamos a alguien. Por todo esto nos cuesta tanto hablar en público, somos el centro de atención, mientras exponemos todo el mundo está pendiente de nosotros.

Todo esto demuestra lo gregarios que somos del grupo, que no somos tan libres para tomar decisiones como nos creemos. De esto se aprovechan los publicistas; usamos la misma colonia (la que usa nuestro grupo) votamos a los mismos políticos, vestimos de la misma manera, vamos a los mismos bares de copas. Ir a contracorriente está mal visto. Pero, ojo! Hay gente que lo hace, así que se puede hacer. No te escudes en que ¡todo el mundo lo hace!

Características del Síndrome de Solomon.

  • Tener baja autoestima.
  • Sentirnos inseguros y tener poca confianza en sí mismos.
  • Ser tímidos y muy complacientes con los demás.
  • Ser dependientes.
  • Infravalorarse y sobrevalorar a los demás.
  • Ser indecisos y pedir demasiados consejos a los demás.
  • Elevada ansiedad social.
  • Alta sensibilidad a las críticas.

A veces las personas que tiene síndrome de Solomon, también tienen ENVIDIA. Prestamos atención en nuestras carencias sobre todo cuando nos comparamos con aquella persona que tiene lo que nosotros anhelamos. Así nos sentimos inferiores a los demás. Ellos tienen lo que nosotros anhelamos y no nos damos cuenta que tenemos cosas que ellos no tienen. Así les criticamos, destacamos sus defectos y si podemos abusamos de nuestra autoridad. Somos incapaces de alegrarnos de las alegrías de las otras personas.

¿Se puede superar el Síndrome de Solomon?

La respuesta es SI.

Lo primero como en casi todos los problemas es reconocer que tenemos un problema. Primero aceptar que estamos absorbidos por el grupo. Tenemos que tomar nuestras propias decisiones, quitarnos el miedo a decidir por nosotros mismos .

Darnos cuenta que a veces no hemos evolucionado porque hemos sido nosotros mismos los que  nos hemos puesto trabas. Ver que los éxitos de los demás son por sus propias fortalezas y cualidades. Que si nos fijamos en nosotros mismos, tam

bién podemos tener esas cualidades que nos ayuden a conseguir los que queremos en vez de envidiar a los demás.

Para ello:

  • Respétate. No se te ocurra quedar mal contigo mismo, sobre todo si lo haces por no quedar mal con otros.
  • Tener asertividad. Expresa tus opiniones respetando siempre las opiniones de la otra persona.
  • Dejar de compararse. Y si lo haces, no lo hagas sacando tus defectos. Todos tenemos cosas buenas, poténcialas y verás que destacar el algo no es malo.
  • Toma tus propias decisiones, aunque te equivoques. No siempre hay alguien que sabe lo que más te conviene, además equivocarte te ayudará a tomar mejores decisiones en un futuro.
  • No te creas inferior a los demás. En ningún caso lo eres. No dejes que alguien crea que sabe lo que más te conviene. Tu eres la persona que más te conoces y sabes lo que te conviene.

Si crees que sufres de Síndrome de Solomon, no dudes en ponerte en mano de un especialista que te ayudará  a superarlo.

 

 

 

 

 

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